Probablemente, estemos tan acostumbrados a ella que pocas veces nos hemos parado a pensar en su importancia vital. La música, del griego “μουσική” traducido literalmente como “el arte de las musas,” ha sido fiel compañera de viaje del ser humano desde tiempos inmemorables. Su origen tiene relación directa con la imitación de los sonidos de la naturaleza y, más internamente, el ritmo natural de los latidos del corazón. Todos los seres vivos crecemos, evolucionamos y vivimos gracias a ese maravilloso sonido, símbolo de vida.
Desde siempre ha desempeñado un papel fundamental en el desarrollo de la cultura y no ha dejado de formar parte de las tradiciones culturales de las diferentes sociedades al estar presente en numerosas situaciones y acontecimientos de todo tipo. Precisamente, hace unos días, se descubrieron unos restos arqueológicos en la mítica ciudad de Ur (antigua Mesopotamia y actual Irak), con más de 4000 años de antigüedad, que revelan que, en aquella época, ya existía conocimiento sobre la armonía y algunas notas musicales.
Ese concepto musical ha ido evolucionando hasta volverse, cada vez, más abierto y complejo dando cabida a todo tipo de ritmos y combinaciones, manteniéndose intacta su excelente capacidad para transmitir todo tipo de sentimientos y emociones (nuestro estado de ánimo influye en la música y viceversa). Hay quien se dirige a ella como “el arte de la memoria por excelencia” pues todos revivimos experiencias con determinadas canciones, identificamos melodías con algún momento de nuestra vida, incluso algunas nos trasladan a épocas pasadas, etc.. Es el lenguaje universal que nos une, nos iguala y que todos compartimos.
Así que desde aquí, te invitamos, tanto si eres músico y quieres mostrar tu trabajo, como si eres amante de la buena música y te apetece disfrutar de una noche diferente en un lugar diferente, a que nos acompañes y formes parte de esta nueva iniciativa cultural…
María Ruiz